Iron Maiden: 30 años de Seventh Son of a Seventh Son

Una banda que posee una larga trayectoria, donde han pasado por diferentes historias, países y anécdotas cumple 30 años de uno de sus mejores discos. Desde mi punto de vista, no soy fanática de Iron Maiden, pero reconozco que esto es una maravilla para la música, además para entrar al mundo del Heavy Metal clásico. Seventh Son of A Seventh Son, el séptimo álbum con ocho canciones para deleitar y es el último donde se presenta la formación clásica de los británicos.

Iron Maiden
Iron Maiden, caratula del álbum.

El álbum fue lanzado el 11 de abril de 1988, y fue considerado como una de las grandes obras maestras de Iron Maiden que permitió re definir el Heavy Metal, todo esto se vio coronado en el Monsters of Rock, realizado en Inglaterra.

El álbum debutó en el n. ° 1 en la lista de álbumes del Reino Unido y en el número 12 en los EE. UU. Mientras que los singles Can I Play with Madnes , The Evil That Men Do , The Clairvoyant (live) y Infinite Dreams (live) alcanzaron los puestos 3, 5, 6 y 6 respectivamente en la lista de singles del Reino Unido.

La profecía del séptimo hijo, quien tiene ciertos dones sobrenaturales y facultades psíquicas. Presenta temas como el misticismo, el ocultismo, la reencarnación, las profecías y el poder maligno. Las ideas provienen de la literatura, del libro Seventh Son de Orson Scott Card y Moonchild, de Alester Crowley.

Cada canción de este disco relata un tramo de la vida de este personaje, desde el nacimiento Moonchild, cuando descubre sus poderes y su destino en Can I Play with Madness y la muerte, Only The Good Die Young. Sin embargo, es un álbum conceptual, lleno de imágenes, pero las letras que posee este álbum son de forma implícita, más cercano a la crítica social y política. Esto lo caracteriza de los otros álbumes.

Esta aventura que comienza de manera interesante con Moonchild, canción profunda con un suspenso se lleva la atención para entrar en unas fuertes guitarras que llevan a entrar al abismo musical, el relato. Poco a poco emerge una seguidilla de guitarras donde florecen súbitamente unos fluidos teclados. Suaves acordes acústicos acompañan a Dickinson susurrando en el inicio de este relato. Luego le da el pase una voz llena de energía con unos riffs rápidos. Un punto llamativo es el acompañamiento del teclado, que resulta notable y entrega las ganas para escuchar con atención la historia.

Infinite Dreams es un tema con cambios de ritmo varias veces, cuando es necesario. Empieza de manera tranquila, pero cuando ingresa la voz cambia de rumbo. Es una forma llamativa, las transformaciones le otorgan esencia. Las letras, los solos y la música, se mezclan y crean una particular atmósfera. La canción se refiere a experiencias fuertes en los sueños. A mi criterio, es una de las mejores canciones que posee este álbum.

 

Iron Maiden
Iron Maiden

Le sigue Can I Play with Madness, el tema más corto del álbum, que contiene una tonalidad rápida y movida. Posee letras interesantes que están acompañadas de una dinámica llamativa que la hace ser entretenida al momento de escuchar. Lo particular es cuando se dirige a un solo de guitarra, acompañado de una fuerte batería.

Continua con The Evil that Men Do, melodía compuesta por el trío Smith-Dickinson-Harris. Ese emotivo y solemne comienzo, emprende anunciando que sentirás algo, pero llega el momento que las irrumpen las clásicas de guitarras. Musicalmente representa de forma exacta lo que es Iron Maiden, una fuerza en melodía potenciada con la voz de Dickinson, fuerza en el fondo producidas por el bajo, una buena mezcla entre las guitarra y la batería.

La canción homónima, con voces de fondo y guitarra que te introducen a un camino sólido, oscuro y misterioso. En algo más de ocho minutos el misterioso nacimiento del séptimo hijo es relatado, al ritmo de unos teclados que le introducen el suspenso. Para ser Maiden, sorprende en esta canción instrumental. Ellos saben crear una escena de misterio, además de relatar el nacimiento al estilo Maiden, creando su sello.

El misterio en The prophecy, múltiple en los ritmos. Comienza de forma más tranquila, entrando con una guitarra que genera cierta curiosidad para darle el paso a la rapidez. Es una canción más reflexiva y pausada, como una especie de poema. Allí Bruce Dickinson realiza un juego a dos voces y con una guitarra acústica en la introducción que le otorga forma. Presenta una forma acústica y melódica al final.

La experimentación queda de lado y aparece un poderoso bajo de Steve Harris, introduciendo a The Clairvoyant, tema que toma posesión en la rapidez, se destaca por un pegadizo riff y arreglos en las teclas. La canción tiene varios cambios de ritmo y representa una característica de metal patentado por Maiden.

Only The Good Die Young marca el final de este disco. Comienza abriendo con una cabalgada de guitarras con una variedad melodías en el estribillo, creando armonía para darle la muerte al personaje principal. Se adentra con elegancia, empujada por el bajo de Harris, que después del solo de guitarra para volver al inicio.

En general es un disco que todos deberían escuchar, sean o no fanáticos. Tiene su esencia que lo convierte en particular. Los diferentes cambios, melodías y experimentos lo hacen particular para la escena. Muchos lo consideran a este álbum como el mejor de Maiden, quien escribe puede modestamente responder con mucha propiedad, pero posee creatividad, historia, ejecución y composición.

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