Cain’s Offering – Gather the Faithful [2009]

  • 9.5/10
    Técnica y recursos musicales - 9.5/10
  • 8.5/10
    Instrumentación - 8.5/10
  • 10/10
    Producción - 10/10
  • 8/10
    Innovación - 8/10
9.0/10

Hace casi 10 años, Cain’s Offering aparecía en nuestros Facebooks como una banda que sería inolvidable y que daría mucho de qué hablar. Jani Liimatainen había dejado formalmente a Sonata Arctica en 2007 y, por esos azares de la vida, compartió un vinculo muy importante con Timo Kotipelto -eximio vocalista de Stratovarius– desde ese entonces.
Durante el 2008, tuve la suerte de conversar via email con Jani en reiteradas ocasiones y nos comentó que estaba preparando algo nuevo, fresco y que esperaba que tuviera éxito. En ese entonces, solo estaban él y Jani Hurula, baterista de tour de Paul Di’Anno. Luego se integraría en las teclas el legendario Mikko Härkin (también ex-Sonata Arctica y líder de muchos otros proyectos como Mehida), el siempre excelente músico Jukka Koskinen (bajista de Wintersun) y, tiempo después y para sorpresa de todos, Timo Kotipelto.

Grupo completo y con un producto interesante de mostrar. Desde acá en adelante, quizás hay que mencionar que muchos medios anunciaron que no era un disco de true Metal, si no más bien un disco de pop con guitarras eléctricas. De ser así el caso, está tan bien hecho que todo el Power Metal se revolvió cuando se lanzó el disco y Jani Liimatainen no tuvo el miedo de mezclar el Power y el heavy metal con música más comercial. Primer punto a favor y un golpe directo a los puristas que aún piensan que si haces o escuchas Metal, no puedas permearte de otros estilos musicales; todo lo contrario, el Metal no es encasillarse en un solo mundo, sino una mirada más amplia de la existencia y hacer lo que se nos cante con pasión, sin importar si a alguien le gustará o no.

Iniciamos con My Queen of Winter y es, como lo esperábamos, una canción enérgica digna de dar inicio a esta obra única en su especie.
Sin ambiciones de tener una ambientación, parte de golpe y tiene un estribillo muy pegajoso, con un desplante propio de Kotipelto, una intensidad y un riff muy rico en la guitarra de Jani, variados usos de coros en las voces durante las estrofas y una melodía certera. Tiene la típica fórmula y estructura de una canción finlandesa de Power Metal tipo Sonata Arctica o Stratovarius (se nota bastante esta influencia). Hay una parte muy interesante luego de los coros, donde sólo queda la batería, la voz de Timo, el potente bajo de Koskinen; todo mientras un lamento sale de la voz de Kotipelto y que, al aparecer la guitarra nuevamente, se transforma en una declaración de amor bien peculiar, con la temática del clima frío y que el dueño de este reino necesita  y quiere que su reina se quede en su frío trono, acompañándolo eternamente.

Muy ligada a la anterior, More than Friends, comienza con un riff más calmo y sucedido por una primera estrofa donde la guitarra se resta para hacer contrastes entre cada sección, así como usar ciertos elementos técnicos para lograr un desarrollo con mucha variación y no caer en la monotonía.
El coro, intenso como la misma banda, se hace muy presente en la sección principal, con una melodía. Destaco desde acá en adelante la labor armónica y de llenar nuestros oídos a Mikko Härkin, que por lejos, debe ser uno de los mejores pianistas de Finlandia. No hay vacíos en ninguna parte de la canción, cada elemento está muy bien logrado y conectado al siguiente, provocando que cada instrumento pueda destacar sin opacar al otro, inclusive la voz de Kotipelto resalta muy bien y, apoyada por el tutti, se convierte en una linda power balada.

Aquí me detengo con el freno de mano y me doy la atribución de decir que Oceans Of Regret es, por lejos, la mejor canción compuesta por Jani Liimatainen en todo su catálogo. Comienza con una intro media techno-electrónica (algo que después Stratovarius también usaría bastante, al igual que Cain’s Offering en Stormcrow) y al terminar el tema principal, entran todos los instrumentos con una potencia clara. Se disminuye la rítmica en un corte bastante parecido a elementos del Death Metal -pero con el toque del Power- y la voz de Kotipelto nos avisa que volvimos al mid-tempo principal de la canción, elemento que predominará en cada estrofa. Continua el lamento como en la primera canción, declarando en las letras la incondicionalidad amorosa a otra persona, a pesar del dolor y lo cotidiano que puedan ser las vidas; un ser abatido por las heridas canta un regreso para que su media naranja vuelva, sin importar lo que ha pasado.
Hay algo interesante en esta idea autodestructiva del amor en Cain’s Offering -y que tiene directa relación con el nombre de la banda- y que acompañado de la música precisa, se vuelve un himno de las emociones y relaciones humanas casi al instante. Llegando a la segunda estrofa, nos queda claro que, a pesar del dolor y que a veces queremos sentir algo (aunque sea malo) en vez de la incertidumbre, el personaje ha construido en su dolor una nueva forma de vivir, a pesar de la infidelidad y del autoflagelo. Y eso, apoyado con la orquestación y el mid-tempo, queda convertido en una fruta intensa rica en emoción y expresividad.
En el segundo coro, a la mitad de este, vuelve el mid-tempo de la estrofa pero con un nuevo verso, pasando a un puente donde hay una riqueza llena de contratiempos que rescatan la melodía del principio en una variación bien elaborada (todo esto en guitarra, bajo, teclado y la caja de la batería, que luego llega a usar cuanta parte del instrumento existe); volvemos a la velocidad del corte tipo Metal Extremo (que estaba antes de la primera estrofa) y así casi como un descanso, aparece un solo increíble digno de Harkin, como si él y su antiguo Korg Karma usado en Silence siguieran haciendo estragos.
Una nueva sección aparece, bastante cálida y que da tiempo para preparar un solo de guitarra con Jani, destruyendo cada traste y antes de que hagan un dueto con Mikko. Y se queda Kotipelto solo con unos choirs muy gratos, cantando la misma melodía del coro pero con un texto más descriptivo. Último estribillo y vuelve toda la potencia de la canción en un coro con segundas y terceras lineas melódicas en las voces, el que termina con una nota sostenida y que desciende, alcanzando un clímax justo para cerrar una masterpiece.

Gather the Faithful es una canción instrumental muy tranquila en un comienzo y que nos muestra los dotes compositivos de Jani en cuanto al manejo armónico. Usa un crescendo y entran todos los instrumentos, conexos en una forma muy clara pero con algo interesante: sentimos que va a entrar cantando Timo pero, de golpe, nos aparece una guitarra y el teclado haciendo un juego melódico, liderando la interpretación.
Vuelve a una sección muy tranquila y suave, para posteriormente repetir la formula anterior pero esta vez parte sólo Harkin para luego ser acompañado por la guitarra; en seguida, hay un énfasis importante en la batería que se destaca sobre el resto, para luego empezar a darte importancia necesaria al bajo y volver al tempo rápido que le gusta al Powemetalero y con un cierre en cruza en el tempo adecuado.

Merecido descanso para poder darle espacio a Into the Blue, una de las baladas más lindas que Jani ha creado. Ésta habla acerca del amor propio y de cómo a veces culpamos un poco a otra persona de estar en lo más oscuro y hondo de nuestras vidas.
Hasta acá, creo que la labor de Kotipelto es fantástica: se luce plenamente en las partes que lo requiere, repasando por todos los lugares de su registro vocal y que, acompañado  por esa instrumentación precisa y las segundas voces de Jani, logran un producto efectivo, que conmueve y nos invita a cantarla junto a ellos cada vez que la volvamos a escuchar.

Luego de un fade out que aparece en la canción anterior, explota una batería con redobles y comienza Dawn of Solace, quizás la más Power Metal del disco. Es intensa en todo, parte con un dúo de guitarra y teclado increíblemente rápido y que, a pesar de ir avanzando en la canción, vuelve a aparecer varias veces. En cuanto a temática, habla acerca de cómo a veces las personas nos necesitan cuando están en sus peores momentos, luego de habernos deshecho en un principio.
El estribillo o coro es bien pegajoso, donde aparece también esta melodía a dúo durante y luego de esta sección. Inicia una nueva estrofa, recalcando todos los elementos anteriores y no hay descanso hasta después del segundo estribillo, donde al repetirse, se cambia la letra por algo más decidido.
No se puede decir con exactitud, pero acá hay una repetición del tema melódico que es sumamente importante, que desaparece luego del segundo coro y que pasa a una sección con una progresión bien interesante y que sirve como perfecto pie para esos solos que tanto nos gusta escuchar.
Mikko Harkin acá se luce más que las 7 cuerdas de Liimatainen; no se agota ningún segundo y destella notas por doquier, pero con un feeling increíble para caer en el momento preciso y dar inicio al último estribillo y sección, que repite la formula pero no deja de ser interesante; inclusive la destreza de Jani Hurula ayuda a darle todo lo intenso al final y lograr que cada elemento tenga una variación digna a lo que la canción requiere.

Thorn In My Side tiene ese elemento electrónico que vimos en Oceans of Regret, pero acá se amplía hasta la primera mitad de la estrofa y la convierte en una canción de Heavy Metal bastante dinámica y graciosa -en un sentido grato y no descalificador- pero que mantiene ese patrón en la batería que es como de una onda media eurotrance. Si esa era la intención de Jani, está muy bien lograda al alternar estos estilos y mezclarlos a la vez.
Un coro muy llamativo, con unas voces impecables rogando que se claven a su lado y que la fantasía casi erótica de ver a una mujer en cuero -un guiño al estereotipo de las mujeres metaleras de los 80’s. Es una forma distinta de expresar ciertas emociones, pero me recuerda a muchas bandas clásicas del Heavy Metal y del Glam, pero al estilo de Cain’s Offering. Esa fórmula de usar partes con voces más habladas y que chocan luego con un canto más intenso le dan un color diferente a la canción.
Quizás la parte favorita es la que va luego de un pequeño solo, donde el protagonista necesita sentir corporalmente muchas emociones de su persona amada y que cierra con las frases “Y aún no puedo tenerte, sigues siendo muy salvaje y libre; y sigo sin poder aceptar que tú no estás hech@ para mí!. Acá claramente hay una cosa erótica que se sale un poco de la línea temática de Cain’s Offering, pero se plantea de una manera tan natural para nosotros que encaja como anillo al dedo y nos hace recordar nuestras fantasías más sucias y nuestros anhelos más salvajes; quizás es una invitación a eso mismo: a ser libres y no preocuparnos del qué dirán, a disfrutar nuestra vida y que podamos alcanzar nuestros sueños, por muy extraños que al resto le puedan parecer.

Siempre he pensado que Morpheus in a Masquerade es una canción muy difícil de digerir pues parte con una guitarra muy limpia, apoyada de un riff simple, de una orquestación con el teclado y con una lírica algo complicada de entender en un principio. Tiene directa relación con la figura mitológica, pero relatada desde la visión propia de Cain’s Offering. Se mezcla entre el amor platónico, la depresión, la soledad, de cómo nos convertimos o no en lo que soñábamos ser cuando eramos niños o si conseguimos lo que siempre quisimos tener.
Instrumentalmente es muy diversa y tiene una duración considerable, con muchas secciones claras pero distintas unas de otras y que, al igual que la letra, tiene una complejidad entrelazada.
Quizás no es muy necesario entrar en tantos detalles, pero sí es necesario recalcar que hay que ir letra en mano y tener una buena concentración si queremos entender un poco el mensaje.

Stolen Waters es algo parecida a Thorn in My Side, pero es bastante más simple en cuanto a secciones.
Trata acerca de un hombre que le pide a una mujer que se olvide de él y su compañía, pues es un hombre inestable y no quiere herirla de ninguna manera, pero aún así, quiere disfrutar una noche, una última noche con ella.
Tiene un estilo parecido a ciertas canciones de Brother Firetribe (Proyecto paralelo de Emppu Vuorinen, de Nightwish), con esta cosa lujuriosa mezclada con Hard-Rock, aunque en este caso, está más cercana al Heavy y al Power Metal.
Tiene una introducción bastante ágil y con un tempo agradable, muy cantabile como dirían los maestros antiguos de la música, con una ejecución impecable y que corre como buen reloj suizo. Tiene un coro muy agradable en cuanto a tonos agudos y que se contrastan con los tonos graves de las estrofas.
La sección del solo es bastante interesante y, de hecho, hay cambios armónicos y de ritmos que son bien interesantes, más bien dramáticos pero que cierran en la idea principal de la canción, pero casi con la intención de que quisiera volver a la canción anterior. No espera, acelera los ritmos y vuelve al ritmo del coro, con todos mostrando lo mejor de su arsenal.
Divertida y dinámica, tiene todo lo que queremos escuchar y nos saca más de alguna sorpresa en el camino. Cumple la función a cabalidad.

Y para cerrar este viaje algo raro en su diversidad pero interesante, se nos aparece una extrañeza en cuanto a melodía y simpleza.
Elegantly Broken inicia con un piano, pero no es cualquier melodía. ¿Recuerdan a la gran cantante Taylor Dayne? Los más antiguos como yo la recordarán por su single Tell it to my Heart, el que fué Top Ten en Billboard a finales de los 80’s y que sonó en muchas radios durante los 90’s en Chile (además de ser una de las canciones más remezcladas, junto a algunas de Madonna o Janet Jackson). Jani tomó esta melodía y la usó a su antojo, quizás con la misma idea temática, pero es divertido ver cómo transformó una melodía pop en una balada bastante triste.
En la version de Cain’s Offering, sólo suena el piano de Mikko Härkin y la voz de Kotipelto, con una letra distinta y quizás es tan intencional el hecho de tomar una melodía ajena que no nos importa el porqué, sino sólo el producto final que se logra. Y está bien logrado, es intensa, fácil de recordar y tiene ese gusto cebollero que, digamoslo seriamente, al público metalero le encanta escuchar.

Si deseas escuchar este disco, está disponible completo en Spotify: https://open.spotify.com/album/5PnHW5rIyDnTIGPb4WUy5U

Recuerda que Kotipelto & Liimatainen llegan de la mano de Xpansión y 4 Rock, a recorrer nuestro país en el marco de su gira por Latinoamérica, con ahora 5 fechas de norte a sur:

Las entradas para los 5 shows aún están a la venta en www.passline.cl, y los precios para todos los conciertos son:

Preventa general: $20.000

Día del concierto: $25.000

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